UNA NUEVA FORMA DE VER EL MUNDO     13 – MARZO - 2007

            En el boletín cuatro, que hablaba sobre las conclusiones a las que se pueden llegar tras las declaraciones de Tony Blair de hace ya unos meses, dejé pendiente el hablar de “la solución”. No lo hice para dejaros “en ascuas”, es que ya se me hacía muy largo el texto.

            Así que ahora viene lo que sería la segunda parte. Tras exponer cuales son los problemas a los que nos enfrentamos, exponer las soluciones.

            La primera pregunta que me hago, y supongo que muchos de vosotros también, es ¿todo esto tiene solución? ¿Es posible parar todo el daño que estamos haciendo al planeta y revertirlo?

            La respuesta es sí, sí es posible. Pero, ¿estamos dispuestos a hacerlo? Y no me refiero individualmente, sino colectivamente, como país, como continente, como raza humana. La respuesta es no. Llevamos destruyendo el medio ambiente desde el inicio de nuestra historia (que no desde el inicio de nuestra existencia), hace unos diez mil años. Y vamos a seguir así hasta que nos destruyamos a nosotros mismos. Esto lo tengo muy claro. El agotamiento del petróleo no es más que otra más de las muchas cosas que hemos agotado ya. Puedes leer el libro de “Ecocidio” para tener una visión más amplia de esto.

            La respuesta es sí, sí es posible. Pero no es posible hacerlo a nivel global, pues cambiar la mentalidad de todos nosotros, de todo occidente, que somos principalmente los que lo estamos destruyendo, no es posible en el poco tiempo que nos queda. Sí es posible hacerlo a nivel local. Desde España es difícil que podamos ayudar a salvar El Amazonas, pero podemos salvar el bosque que está a nuestro lado.

            ¿Tiene sentido que hagamos algo, si el panorama es tan negro? Sí, tiene sentido. Tiene sentido a nivel local. Fuera de nuestro alcance está el cambiar la política bélica de Estados Unidos, pero en nuestras manos y las de los que nos rodean está evitar que la agricultura y ganadería de nuestra región desaparezca por completo. En nuestras manos está caminar hacia la suficiencia local, o hacia la dependencia total de las multinacionales globales.

            Lo que está ocurriendo es la consecuencia de nuestra “visión”, de nuestro ideal, de cómo vemos el mundo y como nos vemos a nosotros en él. Si queremos hacer algo, tenemos que cambiar esto.

 

            Sin duda, hay varias “nuevas visiones” a las cuales se puede “evolucionar” a partir de la que estamos. Y al igual que los seres vivos, solo su supervivencia en el tiempo puede demostrar si es “evolutivamente viable” o no.

La visión que propongo es la siguiente:

 

            La visión cambia cuando la gente está preparada para ello. Solo cuando ya hemos comenzado a vernos de una forma distinta en el mundo podemos abrazar la nueva visión. Solo cuando la visión que tenemos se vuelve fea, nos ponemos a buscar otra que nos guste más. Así ocurrió en la Edad Media, cuando la gente estuvo cansada de poner a dios en el centro de su vida, la nueva visión renacentista comenzó a expandirse.

            Creo que una parte importante de la humanidad, aunque no una mayoría, está preparada para la nueva visión, para verse a si mismos de otra manera.

VISIÓN ACTUAL

NUEVA VISIÓN

El mundo pertenece al ser humano

El ser humano pertenece al mundo. Está dentro de él, forma parte de él, depende de él, no puede vivir sin él

El hombre es el gobernante del mundo. Por eso, podemos saltarnos las leyes que rigen al planeta y al resto de la vida. A nosotros no nos afectan de igual manera que a ellos. Nosotros somos inteligentes.

El mundo ya tiene gobernante: leyes físicas, leyes de los ecosistemas, leyes naturales, leyes atmosféricas. Cuanto más las hemos estudiado más cuenta nos hemos dado de su perfección y de que su objetivo es mantener el mundo en equilibrio

Vivir en este planeta es una maldición

Vivir en este planeta es una bendición

El ser humano es libre de hacer lo que quiera con el planeta, pues es suyo. Lo que hacemos no tiene consecuencias en el futuro

El planeta es compañero de viaje, al igual que el resto de formas de vida del mismo. Todo lo que hagamos, tanto bueno como malo, nos acabará repercutiendo a nosotros, ya sea como individuo o como especie

Nuestro lugar en el mundo es gobernarlo y dominarlo

Nuestro lugar en el mundo es ser una fuerza que ayude al equilibrio natural del mismo, aprendiendo de las leyes naturales que ya trabajan para su equilibrio

            ¿En que visión estás tú? ¿Estás preparado para cambiar tu visión? ¿Con cual te identificas más, con la visión actual o con la nueva?

            Según más gente vaya haciendo suya esta visión, más gente vivirá de acuerdo con esta visión, más se expandirá la misma. Al igual que el renacimiento, que comenzó tímidamente para después expandirse exponencialmente.

            Llegado a este punto, me planteo. ¿Qué tiene que ver todo esto con el petróleo y el cenit? Esto no nos hace falta para sobrevivir al cenit, ¿no? Sí y no. Podemos sobrevivir al cenit sin cambiar nuestra visión del mundo. Pero entonces volveremos a tener problemas cuando agotemos la madera de nuestros bosques. Y más problemas cuando agotemos el suelo por hacer cultivo intensivo. Y más problemas al agotar el agua de nuestros acuíferos. Y más problemas... todos derivados de nuestra forma de vernos en el mundo.

Raúl Moreno García
Presidente de la asociación “comunidad sin petróleo”
www.comunidadsinpetroleo.com